Ves en la televisión un anuncio de un coche por un precio que te parece asumible, incluso barato, y cuando vas a la página web de la marca de coches te encuentras con que el precio es bastante mayor.
O los anuncios de enviar un SMS, que te ponen en letra minúscula las condiciones del servicio/concurso. Como tengas una tele un poco pequeña olvídate de saber qué ponía ahí.




